Pero, ¿qué es la gamificación en la educación? (¿Aún estamos así?)

Calella, ¿ciudad gamifcada?

Calella, ¿ciudad gamifcada? ¡Menuda chorrada!

Jugar, el Aprendizaje Basado en Juego y la Gamificación no son lo mismo, por supuesto.

Las modas tienden a la simplificación y la banalización de los conceptos. Los anglicismos y tecnicismos se usan a doquier para impresionar al prójimo. Los medios replican historias a medias tintas y la mediocridad se convierte en cotidianidad…

Llevar un Monopoly al aula no es gamificar, tampoco es organizar un campeonato de “Piedra, papel y tijera”… Tras unos cuantos años dando la tabarra, voy a intentar diferenciar tres conceptos fundamentales que generan cierta confusión.

Jugar es la habilidad que nos ha otorgado la naturaleza como especie para descubrir el mundo. Esta función pertenece a la parte más profunda del cerebro, la más primitiva, comparte espacio junto a la función de comer, dormir o reproducirnos. En nuestra infancia, el juego nos permite determinar límites y socializarnos. Stuart Brown, psicólogo norteamericano y fundador del National Institute for Play determinó que la ausencia de juego libre durante nuestra infancia puede acarrear graves problemas de conducta durante la edad adulta.

El siguiente paso es el conocido como ABJ o Aprendizaje Basado en Juegos. En esta metodología, el docente escoge, modifica o crea una juego para trabajar unos contenidos específicos con sus alumnos. Sería una alternativa interactiva al libro de texto en la que, además del contenido, se ejercen otras competencias derivadas de la interacción con el juego y/o con otros jugadores.

El tercer nivel de profundidad y complejidad es el que representa la gamificación. Esta estrategia toma elementos del diseño de juegos, los ingredientes básicos, los que antes ha extraído y aislado de otros juegos para adaptarlos a un proceso de enseñanza y aprendizaje. Hay que tener presente que la gamificación ha sido desarrollada desde el mundo del marketing como una estrategia de fidelización de clientes o estimulación productiva. Una gamificación deficiente o mal implementada tiende al conductismo y eso es una amenaza dentro de cualquier proceso de enseñanza y aprendizaje.

Hasta aquí este ejercicio de clarificación. Espero haya sido útil. Si discrepas de alguna manera, estaré encantado de leerte en un comentario. Gracias por haber llegado hasta aquí.

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